Cada mamá sabe a que velocidad crecen los bebés y es la razón por la cual conservamos para siempre estos recuerdos de bebé y de recien nacido. En unos cuantos segundos sacamos el molde del pie y la mano del bebé o del niño. Después de trabajar nuestras piezas y de metalizarlas, entregamos un magnífico recuerdo de bebé que perdurará toda la vida. Son muy pedidos para San Valentín, para entregar como regalo el día de la madre o el día del padre. Son un perfecto regalo a los abuelos en navidad.